martes, 21 de abril de 2015

Escenarios en Del rojo lo naranja II, la Plaza de los Caídos

Aquí llega la segunda entrada sobre los escenarios de Del rojo lo naranja; nos vamos al principio de la historia de Alejandra y, también al principio de la historia de Paula; las dos, en su primer capítulo, pasan por la Plaza de los Caídos en Guadalajara, aunque es Paula la que hace un repaso a lo que esta plaza fue y a todo lo que perdió.
No pretendo hacer un texto con grandes explicaciones de los edificios y de su historia, más bien un reportaje fotográfico aunque, eso sí, dejaré enlaces donde explican la historia de cada uno de ellos de manera más completa, por si tenéis interés en ello.

Alejandra se dirige a la Estación de Autobuses de Guadalajara, localizada en el cruce de las calles Avenida del Ejército y Dos de Mayo, dispuesta a pasar una noche de fiesta en Madrid con una antigua compañera de la universidad. En ese pequeño viaje conocerá al tercer protagonista de la novela: Iván; pero antes se detiene frente al Palacio del Infantado puesto que le molesta el calzado. Este palacio es, sin duda, el emblema de la ciudad de Guadalajara, su edificio más conocido.



El Palacio, mandado edificar por Íñigo López de Mendoza y Luna, segundo duque del Infantado, se terminó de construir a finales del siglo XV. Es de estilo gótico isabelino con elementos renacentistas.
En su larga historia ha visto la boda de Felipe II con Isabel de Valois, la muerte de Mariana de Neoburgo, la viuda de Carlos II; o el encuentro de Felipe V con Isabel de Farnesio con motivo de sus bodas por poderes.
La fachada no siempre fue tal y como se ve hoy, sufrió varios cambios, como muestran las siguientes fotos antiguas.


Tal y como cuenta Paula, el palacio sufrió las consecuencias del bombardeo sobre la ciudad el 6 de diciembre de 1936 en el que que 23 aviones del bando sublevado arrojaron 200 bombas incendiarias y 40 explosivas que causaron 18 víctimas mortales, además de numerosos destrozos materiales.





El bombardeo se llevó los magníficos artesonados mudéjares que vestían varias de las salas del Palacio, de ellos nos quedan algunas imágenes:






También desaparecieron un buen número de los frescos que adornaban los techos y paredes del palacio, aunque en este caso, se salvaron varios, pintados por Rómulo Cincinato, y se pueden disfrutar en lo que hoy las salas del Museo Provincial y donde también podréis pasar buenos ratos en el Maratón de Cuentos que se celebra todos los meses de junio en el palacio.




Uno de los elementos más característicos del Palacio es el Patio de Los Leones, compuesto de dos galerías adornadas con leones y grifos.


Paula se dirige a comenzar sus clases en la Escuela de Magisterio de Guadalajara cuando conoce a Iván que, desde Madrid, viene a la escuela para empezar también su diplomatura. La Escuela hoy en día está adscrita a la Universidad de Alcalá de Henares.



Paula e Iván hablan junto a la Iglesia de Los Remedios, mandada construir por Pedro González de Mendoza, obispo de Salamanca, a finales del siglo XVI. Actualmente es aula magna de la UAH en su campus de Guadalajara.


En este paseo por la plaza de los Caídos, llega el momento de pasar de los edificios todavía en pie a los que solo mantienen algunos de sus ladrillos y piedras donde siempre estuvieron; me refiero al Real Alcázar.


Fachada del Alcázar que da al barranco del alamín


El edificio fue una fortificación de andalusí del siglo IX. A lo largo de su historia ha sido Palacio Real, Fábrica de Sarguetas (como ampliación de la Real Fábrica de Paños localizada frente al Palacio del Infantado), cuartel militar, Colegio de Huérfanos de la Guerra y el Batallón de Aeroestación hasta ser completamente destruido en el bombardeo del 6 de diciembre de 1936. 
Se han llevado a cabo varias campañas de excavacionesar queológicas y tratado de poner en marcha un itinerario para visitar los restos. No obstante, este lleva cerrado años dejando que avance su deterioro.



Y de los edificios de los que queda poco pasamos a aquellos de los que ya no quedan nada, como es el edificio de la Academia Militar de Ingenieros, institución de formación militar que estuvo en Guadalajara desde 1833 hasta 1932, cuando se trasladó a Segovia, ocupando parte del espacio donde estuvo en su momento la Real Fábrica de Paños (que se instauró en la ciudad a principios del siglo XVIII). El principal edificio de la academia era el Palacio de los Montesclaros hasta que en 1924 se quemó, destruyéndose gran parte del mismo y una importante colección de modelos, documentos, libros y obras de arte. Miguel Primo de Rivera y Alfonso XIII acudieron a la ciudad para ver de primera mano lo sucedido. El rey prometió al alcalde que se construiría un edificio nuevo, cosa que nunca ocurrió.

Fotografía tomada durante el incendio que destruyó el edificio.









A lo largo de su historia, la sede de la Academia sufrió varias reformas, teniendo cuando se quemó la fachada proyectada por Ramón Valcárcel en 1905.



La Academia de Ingenieros ocupaba el espacio entre la actual Plaza de los Caídos y el barranco del Coquín, en la siguiente foto podemos ver parte de las fortificaciones que daban al barranco.




Otro edificio que estuvo presente en este entorno, pero que no mencionan ni Paula ni Alejandra, fue la antigua iglesia de Santiago, de estilo mudéjar, conectada con el Palacio del Infantado para que los Duques tuvieran un acceso directo y privado a la misma.


Después del paseo, podemos hacernos una idea general de cómo fue la plaza gracias a varias fotos aéreas, así como de la evolución, siempre a peor, de la misma.
La primera de las fotos cuenta todavía con la mayor parte de sus edificios en pie, exceptuando la Iglesia de Santiago, de la que se aprecian los restos.



La segunda foto nos presenta la plaza después del incendio de la Academia de Ingenieros, como se puede observar, la fachada de la academia resistió, incluso su característica torreta, pero aún así se decidió derribarla.
También podemos ver que donde hoy se localiza la Avenida del Ejército y la entrada al túnel de Aguas Vivas, había antes un edificio, parte de la antigua Real Fábrica de Paños y posterior Academia de Ingenieros.


A mi modo de ver, estas dos fotos nos dan prueba del magnífico patrimonio que ha perdido la ciudad en esta zona y de la preciosa plaza que podríamos disfrutar cargada de numerosos edificios históricos.
En la siguiente foto podemos ver una imagen de la situación actual de la plaza y darnos cuenta de que, en cuanto a patrimonio, en Guadalajara cualquier tiempo pasado fue mejor.


No obstante, pese a todas estas pérdidas, Guadalajara sigue ofreciendo al visitante un buen número de edificios dignos de ser visitados, pudiendo pasar un día magnífico.

Espero que, aunque nos deje un sabor amargo, os haya gustado este repaso de uno de los escenarios de Del rojo lo naranja.

lunes, 16 de marzo de 2015

El desmoronamiento del Poblado de Villaflores



Seguro que todos los que vivimos en Guadalajara hemos subido alguna vez de pequeños con la familia o los amigos de barbacoa al Sotillo. Un paraje de encinas situado en la cornisa del último páramo de La Alcarria, donde esta comienza a diluirse y transformarse en Campiña.
Allí había mesas, barbacoas, columpios e incluso un castillo de madera en el que jugar. Todo aquello se ha perdido: las mesas están, en su mayor parte, destrozadas; las barbacoas, deshechas; y, pese a que es mucha menos la gente que sube y a que hay contenedores, la basura no se esconde. Pero no solo es esto lo que hay allí, también en aquella zona, entre las encinas, la Cañada Real Galiana y la vía del AVE Madrid-Frontera Francesa, se encuentra el poblado de Villaflores. Si queréis localizarla en mapa, pinchad aquí.
Esta fue una colonia agrícola ordenada construir por María Diega Desmaissières y Sevillano, Condesa de la Vega del Pozo y Duquesa de Sevillano. Varios de sus principales edificios fueron diseñados por el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco, tal vez le recuerden por otros trabajos como el Palacio de Cristal del Parque del Retiro en Madrid


La sede del actual Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente


O, en Guadalajara, el Panteón de la Condesa de la Vega del Pozo



y también la Fundación San Diego de Alcalá que se encuentra junto al Panteón


El poblado se compone de una casona principal, cuatro edificios de viviendas para los trabajadores de la finca,  una pequeña ermita rodeada de un cementerio, un par de naves o almacenes de los que, al menos uno, tiene una bodega que conserva grandes tinajas de terracota y, quizá el edifico más emblemático, un enorme palomar de forma cilíndrica. Para la construcción de todos sus edificios se usó la mampostería de piedra caliza reforzado con el ladrillo visto.

  
El poblado fue inaugurado a finales del siglo XIX, 1897 reza la fecha que aparece en el escudo de la casona principal.
El poblado es abandonado; con la llegada del AVE a Guadalajara y del proyecto de la urbanización “Ciudad Valdeluz” se exige en 2002, para conceder la recalificación de los terrenos, que este poblado (de titularidad municipal) sea restaurado por la promotora de la urbanización. Como vemos, desde 2002 han pasado ya muchos años y nada se ha hecho. El plazo para entregar al ayuntamiento estos edificios rehabilitados caducó en abril de 2010. El promotor no hace nada y parece que el ayuntamiento no tiene intención de exigir que lo haga. Según explicaba el concejal de IU en el ayuntamiento de Guadalajara en julio de 2013, parecía que por fin se había dado un paso para lograr su rehabilitación: "Al mismo tiempo que le hemos exigido (al ayuntamiento) que coja las riendas y tras la finalización del plazo dado a Reyal para la rehabilitación, proceda a la incautación del aval depositado como garantía y que asciende a más de 3.700.000 euros y ejecute las obras necesarias para mantener este importante espacio para la ciudad".
"Finalmente y a la vista del acuerdo adoptado por la Junta de Gobierno, el seguimiento y la insistencia de Izquierda Unida ha vuelto a dar sus frutos, impidiendo que el Equipo de Gobierno obviase completamente este tema y forzándole a tomar la única decisión posible, la ejecución subsidiaria y la incautación del aval" 
El acuerdo logrado en el pleno fue la denegación de una prórroga a la promotora para la rehabilitación del poblado. El caso es que estamos en marzo de 2015, un año y ocho meses después de aquel acuerdo, y nada ha ocurrido.
Por otro lado, en mayo de 2014, la Junta de Comunidades de Castilla - la Mancha dio el siguiente paso: Resolución de 21/05/2014, de la Dirección General de Cultura, por la que se inicia expediente para declarar Bien de Interés Cultural el poblado de Villaflores en el municipio de Guadalajara (Guadalajara), con la categoría de Conjunto Histórico. [2014/6910]


Toda esta explicación no tiene otro motivo que dar una idea de lo que fue el poblado, y de dar una idea de lo que es ahora mismo se encargan las siguientes fotos, tomadas hace un par de fines de semana; comencemos por la ermita:


El estado interior es lamentable


El tejado de la capilla posterior está totalmente derrumbado.



Como se puede ver, es pasto de los graffitis, al menos Buri Buri está disfrutando con la sandía.



Sigamos con la casona principal:




En su interior, la casona principal está llena de cascotes, con las paredes derribadas y los techos combados



La segunda planta es, de momento, accesible, pero el suelo está, literalmente, desintegrándose, por lo que es bastante peligroso dar ningún paso, esta foto y la siguiente están hechas desde la escalera, no avancé más.



Como se puede observar, el techo ha cedido, la luz que se ve al otro lado de la puerta es la luz del sol. No hace falta señalar que un edificio que pierde su tejado se deteriorará mucho más rápidamente. No sé cuándo se habrá caído el tejado, pero podemos saber por la siguiente imagen de google maps, con fecha de 24 de mayo de 2012, que entonces el tejado todavía estaba en pie. Recordemos que la fecha a la que los edificios deberían estar entregados rehabilitados era de dos años antes, en abril de 2010. Ese tejado nunca debería haberse hundido.


Las siguientes tres fotos están hechas en el interior del patio de la casona.




Algunas zonas del interior de la casona en el lateral de la fachada principal, faltan ventanas, paredes derribadas, suelos levantados. En esta zona el techo se encuentra en mejor estado.



Damos un salto al edificio de la bodega.



Alguien se lo ha pasado muy bien destrozando las grandes tinajas.


Y no son destrozos muy lejanos en el tiempo, este verano estuve en este mismo sitio, comparen la foto de entonces con la de hace un par de semanas, quizá hoy ya no quede ninguna tinaja en pie:



 El palomar es impresionante, en tamaño y en forma, la línea del Ave pasa detrás de este, en la foto se puede ver uno de los trenes pasar.


Las viviendas para trabajadores son cuatro e igualmente se encuentran en un estado lamentable: paredes y escaleras desaparecidas y tejados hundidos son la situación común.




Como habéis podido ver, el estado del conjunto es lamentable y, además, parece que se ha llegado a un punto en el que el deterioro se acelera, por lo que urge una intervención para proteger y rehabilitar este conjunto, puesto que así lo merece. No hay duda de que tiene su valor histórico y artístico y de que son muchos los usos que a los que se puede destinar. sería un gran error que Guadalajara dejase desaparecer, una vez más, parte de su patrimonio.